Rambito, hazle caso a tu padre (primera parte)

Estándar

prometo-ser-un-buen-papa.jpgprometo-ser-un-buen-papa.jpgprometo-ser-un-buen-papa.jpgprometo-ser-un-buen-papa.jpg 

 

 

 

Rambito, vas a ser mi ratón de laboratorio, el hijo en el que voy a poner en práctica todos los consejos que han dado vueltas en mi cabeza desde siempre.

Quizá no serán los mejores consejos para cuando entres de lleno en tu nueva generación. Tal vez resulten obsoletos y me digas: “Oye papi, no seas anticuado, estamos en el 2020”. No lo sé, nada más espero que sirvan desde un inicio para que eso no ocurra.

Los he tomado de mis experiencias personales, de la experiencia de otros menos afortunados y de algunas conversaciones con personas mayores. Tal vez estos son los principios con los que he llevado mi vida y, a pesar de todo, siempre he sido muy feliz. Ponle atención pues:

v  Sigue tus sueños y lucha por ellos aunque tus amigos digan que estás loco y que eso no es posible, recuerda que las limitaciones están solo en nuestra mente y que si tenemos la fe puesta en ellos, el universo confabula para que lo logremos. Esta idea nunca me ha fallado, créeme. 

v  Realiza todo de manera honesta y transparente, no tienes necesidad de ocultar malas intenciones. Así andarás siempre con la frente en alto y dormirás tranquilo. 

v  Trata de ser práctico y resolver los problemas cuando aún son pequeñas hormigas, no dejes que crezcan y se salgan de las manos. Pero si eso pasa, no pienses que todo lo puedes controlar, piensa que con la ayuda de Dios todo puede mejorar. 

v  Practica algún deporte que traiga tranquilidad y te quite las tensiones. Olvídate del mundo mientras te diviertes con tus amigos en él. 

v  Alimenta tu espíritu, por eso cree en algo. Los seres humanos necesitamos un Dios en quién creer. Síguelo y siéntete un hijo suyo, esa es la mejor manera de estar tranquilo. 

v  Alimenta tu intelecto, estudia mucho y canaliza esos esfuerzos hacia algo, que lo que aprendas te lleve a mejorar tu formación y a ser mejor profesional. Coge un vicio saludable en el cual aprendas mucho, y comparte esas enseñanzas con tus amigos. 

v  Ayuda a quien lo necesite, pero enséñale a defenderse por sus propios medios y a tener fe en que las cosas pueden mejorar. 

v  El mundo no es una maravilla pero cada quien decide cómo vivirlo. Trata de escoger el mejor, el que te llene de felicidad y paz interior. 

v  No te esfuerces en seguir el mundo que persiguen tus compañeros: pensar en autos, apartamentos, fiestas y celulares modernos. Hay principios más fuertes y metas más grandes que seguir. Haz de tu trabajo el medio para vivir feliz y no lo hagas solo porque te pagan. 

v  Sé tolerante con las demás personas, cada quien tiene una manera diferente de ver y de vivir, discute con otras personas pero no trates de imponer tus ideas. Recuerda que no existen verdades absolutas. 

Rafael Alonso Mayo 

Anuncios

Un comentario »

  1. Holas, ¡felicitaciones!, que rico que haz hecho un milagro…, el que tanto le preocupó al doctor Frankenstein y con el que May Wollstonecraft Shelley puso patas arriba a la sociedad británica de comienzos del siglo XIX: la vida.
    Yo algún día, no muy lejano, también quiero ser mamá.
    Un abrazo para ti y tu bebe y suerte!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s